Empezando por el principio, no quiero terminar por el final...
No me gusta que las cosas buenas se acaben, no me gusta tener que poner punto y final, no me gusta decir adios, sino hasta luego...
Como cuando somos pequeños, y no queremos que llegue nunca el final del verano, de ese verano que pasamos en la playa con nuestra familia, y los días en el pueblo, con nuestros amigos; en la única época del año donde los días son larguísimos y podíamos pasar hasta las 12 de la noche en la calle jugando y riéndonos hasta acabar rendidos...
Durante nuestra adolescencia, compartiendo secretos y creyéndonos que todo eran problemas importantísimos, que solucionabamos pasando las horas muertas en un parque los fines de semana o hablando por el mesenger cada día...
Pero vamos creciendo y las cosas que antes nos parecían tan importantes ahora solo nos producen una tarde de risas, y nuestro problemas cambian y cada vez son mas difíciles de solucionar.
Durante todas estas etapas, hay personas que entran y salen de nuestra vida, pero hay algunas que siempre permanecen ahi, y no me gustaría tener que decir adios a ninguna de las personas que han signnificado tanto en estas etapas.
A pesar de haber crecido, dentro de nosotros siempre queda esa inocencia de cuando éramos niños.
Para todos aquellos que son tan importantes para mi...
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