Cada paso que damos, es una historia por escribir,donde nosotros mismos somos los guionistas, y directores de nuestra vida.
Somos nosotros quienes decidimos dar a las personas que nos rodean papeles protagonistas, papeles secundarios o de meras figuraciones.
Sólo nosotros somos los dueños de cómo queremos que trascurra la historia, nuestra historia.
De los lugares donde la vamos a desarrollar, y de las frases que vamos a decir...
Pero hay algo, que a pesar de ser los que guiamos la historia, se nos escapa, y es la intención...
¿Qué quiero decir con esto??
Quiero decir, que nosotros podemos estar seguros de entender lo que estamos diciendo, y de la forma en la que estamos actuando, pero al igual que en una película, el público; en nuestra vida, aquella personas que queremos, y que nos importan, pueden no estar recibiendo el mensaje que les queremos trasmitir...
Por eso debemos, sacar una sonrisa del mas hundido gesto de preocupación, para apoyar a aquellos que queremos que permanezcan a nuestro lado; un hombro cansado, para que puedan utilizarlo, si es que lo necesitan, y veinticinco cafés si es necesario al día para tener una escusa donde poder charlar con un amigo, porque nada es demasiado, para aquellos que sabemos que harían lo mismo por nosotros en cualquier momento...

No hay comentarios:
Publicar un comentario